14
Oct
2015

Gran público y galerías, ¿destinados a no entenderse?

Cuantas veces no habré ido de galerías de arte con amigos que no las visiten frecuentemente y encontrarme con sorpresa que me pregunten si se cobra entrada. Sí, sin duda, ello revela el gran abismo que todavía existe entre las personas de a pie y el arte contemporáneo. Y es que una galería de arte, más allá de su intención comercial, es un lugar donde poder nutrirse de la creatividad, desarrollar nuestro pensamiento crítico y, algo que me apasiona, con la idea de establecer lazos, acercar el arte al vecindario en el que se sitúa. Y si hablamos de zonas de Madrid con un buen número de galerías de arte destaca el barrio de Lavapiés y su calle Doctor Fourquet. Así, con la idea de empezar a romper la barrera entre el público y las galerías empezaban el pasado 14 de septiembre las visitas para niñ@s dentro del proyecto educativo A la vuelta de la esquina.

Se trata de una iniciativa de Ángeles Ferragut (Directora creativa) y Gemma García (Directora educativa, educadora entre otros en el Museo Reina Sofía), un equipo del que también forma parte la artista Leonor Serrano Rivas (Master en Goldsmiths University, ha participado como artista educadora en el taller A jugar del Museo Reina Sofía). A continuación podéis leer la entrevista que hemos mantenido sobre las ideas que subyacen dentro de este proyecto, destacando la importancia de la educación artística para los más pequeños, la galería de arte como una “plaza” a ocupar y el papel de las instituciones privadas y públicas en la difusión del arte contemporáneo.

A la vuelta de la esquina

¿Qué os motivó a lanzar ahora esta iniciativa?

Gemma y yo -Ángeles Ferragut- somos amigas desde hace muchos años. Ella vive en Lavapiés y un día me habló de la distancia entre las galerías de arte y la gente del barrio. Enseguida nos dimos cuenta de que eso mismo sucedía en casi todos los barrios. Empezamos a fijarnos en esa distancia, y en la posibilidades educativas que tienen las galerías de arte y otros espacios expositivos diferentes a los museos, y decidimos intentar hacer algo al respecto.

¿Cómo está siendo la acogida del proyecto?

Está siendo muy buena, tanto por parte de los niños y familias, como de las galerías participantes y La Casa Encendida, que desde el principio creyó en el proyecto. También está teniendo una repercusión en los medios que no esperábamos, y estamos muy agradecidas.

Nada más terminar la primera semana, un niño llevó a sus padres a una de las galerías, diciendo: – ‘Ven, papá, que son amigos míos’ . Que eso sucediera nada más empezar fue una inyección de motivación importante.

Cuéntanos la difusión que se ha hecho en el barrio de Lavapiés para dar a conocer esta actividad entre sus vecinos.

Teníamos un cupo limitado de plazas, – 3 grupos de 10 niños cada semana. Y queríamos que fuera lo más heterogéneo posible. Por eso, un grupo ha nacido del ‘Boca a boca’ entre la gente del barrio, y para los otros dos hemos contado con la colaboración de la asociación ‘Mensajeros de la Paz’ que también trabaja en Lavapiés.

En vuestra web, veo un apartado para blog. ¿Será un lugar donde “archivar” las impresiones de todo lo que vaya sucediendo? ¿Los propios chavales podrán participar en él?

Sí, el blog lo estamos utilizando para explicar lo qué está ocurriendo en esta primera edición de un modo sencillo y directo. Cada semana publicamos un resumen de lo que nos ha parecido más interesante, por ejemplo, el hecho de que los niños nos pregunten si tienen que pagar por entrar a las galerías. Creíamos que la pregunta estrella iba a ser cuándo valen las obras de arte, pero no.

En principio, los niños no participan en el blog. Queremos que se centren en el proceso de creación y producción de la obra -en este caso una instalación- y al trabajar sólo una semana con cada grupo, pensamos que era mejor que se concentrarán en un solo objetivo.

Creando la instalacion

Gemma, cuéntanos: ¿porqué niños-niñas entre 7 y 12 años y sólo del barrio?

El tipo de actividad diseñada, sus objetivos y contenidos, están directamente relacionados con el currículum de primaria. Primero pensamos en la actividad y después para quién podría ser significativa y pedagógicamente adecuada.

Por qué Lavapiés: Para esta primera actividad escogimos Lavapiés por la presencia tan notoria de galerías de arte, y porque vivo aquí, y es el territorio que mejor conozco.

¿Planteáis abrir el proyecto para futuras ediciones a otro rango de edad y hacerlo extensivo a otras zonas de Madrid?

Si. Este proyecto tiene como objetivo llegar a TODOS LOS PUBLICOS y a todos aquellos barrios y ciudades donde halla galerías de arte. Las propuestas de actividades que podemos ofrecer son numerosas y cuanta mayor diversidad de públicos, más interesante para todos. Ojalá lo consigamos.

Como pequeño apunte, para colegios y para familias esta actividad abriría mucho la mente también a adultos sobre donde se puede ver arte, desarrollar la creatividad, potenciar el espíritu crítico… ¿sabéis si existen ya acciones de este tipo en galerías? ¿cómo lo veis?

Esa es la idea, que llegue a cuanta mas gente posible. Nuestra metodología se basa en el formato visita dialogada y taller artístico, es válido para todas las edades, y poder llevarlo a cabo con adultos, sería muy interesante. Incluso intergeneracional.

Desconocemos la existencia de proyectos educativos en galerías de arte.

Explícanos brevemente por qué como educadora consideras imprescindible el papel/implicación de un artista, en este caso Leonor, en el proyecto.

El tándem educador/a y artista, es la conjunción deseable en todo lo que tenga que ver con la Educación Artística. Cada cual aporta lo que sabe y se complementan a la perfección. Desde hace años, como educadora de museos, he podido experimentar este trabajo en equipo con diferentes artistas y es muy gratificante y enriquecedor tanto para los educadores y artistas como para quienes participan en las actividades propuestas.

Por último, sin perder de vista el punto de vista de una artista, valga la redundancia. Leonor, ¿cómo ves la relación del gran público y las galerías de arte. ¿Dos agentes destinados a no entenderse? 

Si nos referimos a galerías de arte contemporáneo, podríamos decir que una situación parecida ocurre con algunos museos e instituciones. Es cierto que el papel de la galería es el de programador cultural pero, a fin de cuentas, no deja de ser un agente privado. Entonces, el problema no creo que radique en el carácter público o privado de los espacios expositivos sino la relación que el público pueda tener con el arte contemporáneo. Es justo en esta relación donde la educación juega un papel fundamental. Mediante esta iniciativa queremos acercar estos dos polos que defines como posibles opuestos.

De entre los artistas que podrán conocer los niños y niñas, entre los que te encuentras, ¿qué idea en común comparten sobre conceptos como la creatividad y el desarrollo de un espíritu crítico ante lo que nos rodea?

No existe una idea común en los niños y niñas que han asistido hasta ahora al taller. El taller pretende que ellos desarrollen un espíritu crítico y creativo. Es mediante el juego y las actividades, las visitas a las exposiciones y los diálogos o cuestiones planteados como se va definiendo, día tras día, el barrio en el que viven. Digamos que las exposiciones sirven como excusa para establecer un diálogo, y también como una ventana para imaginar otros espacios posibles, imaginativos y propios. David Wojnarowicz dijo que una de “las últimas fronteras que quedan para hacer gestos radicales es la imaginación” y nosotras intentamos que los niños y niñas entiendan, a través del taller, esta como una de las armas más poderosas que poseen.

¿Habéis pensado en realizar un vídeo que recoja la primera toma de contacto de los niños con las galerías y su posterior “evolución”?

Sí. Esto es algo que ya se está desarrollando. Ángeles está al cargo de este vídeo y, por lo que he podido ver, la cosa promete.

¿Se refleja en tu obra la impronta que te dejan proyectos educativos como el presente?

Por supuesto. Todo influye, aunque sea de forma tangencial en el trabajo. Ya el año pasado cuando realicé mi primer taller para niños en el MNCARS hubo algo que me fascinó y que creo que afecto bastante mi forma de trabajar y afrontar el día a día en el estudio: la inmediatez y espontaneidad en el quehacer diario. Ocurrió entonces algo muy parecido a lo que sucede ahora, y es que el taller es un guión que se va readaptando a las necesidades de cada uno de los chavales. Fue a partir de esta experiencia como empecé a trabajar como una especie de directora de escena donde la inmediatez y espontaneidad son elementos fundamentales en la producción de mis proyectos. Así se sucedieron una serie de performances y vídeos, acotados y marcados, pero con cierto margen para lo desconocido.

Quizá te interese también

El deleite estético
El anti-canon de Mateo Maté
El arte emergente está en Futuro Presente
Jornadas del galerismo

Deja un comentario.