19
Oct
2011

Sánchez Castillo y su homenaje a la memoria histórica.

Espacio Contemporáneo Archivo de Toledo. Fernando Sánchez Castillo “Monumentos ciegos”. 13 octubre -20 noviembre 2011. www.espacioecat.es

Aprovechando los todavía días soleados que nos brinda el cambio climático y de paseo por Toledo, he podido descubrir el espacio contemporáneo que la Junta de Castilla La Mancha ha habilitado en la antigua capilla del Convento de Jesús y María. Este espacio, desde que abriera sus puertas en marzo del 2005, se ha dedicado a mantener una programación continuada con especial apoyo a los creadores castellano-manchegos.

Fernando Sánchez Castillo, sin embargo madrileño, ha sido uno de los escogidos por un jurado compuesto, entre otros, por Rafael Doctor, y designado para la elección de los proyectos expositivos del  ECAT en su IV Convocatoria de Proyectos Expositivos.

La exposición, en sí, no consiste más que en una serie de maquetas de como fueron las verdaderas armazones que a monumentos como las fuentes de La Cibeles (apodada “La linda tapada”, por entonces) y Neptuno o la fachada del edificio de Telefónica les fueron creadas ex profeso para protegerlas durante la guerra civil española. Dichas ingeniosas edificaciones a base de ladrillo, sacos térreos y hormigón fueron ideadas por la Junta de protección, reconstrucción y saneamiento de Madrid para amortiguar los efectos de los bombardeos. Como explica el artista en la hoja de sala: “Nunca hasta la fecha, se planteó con tal concisión la preservación de la identidad cultural de ninguna ciudad como en aquel entonces”.

Sánchez Castillo se ha basado en materiales fotográficos y planos obtenidos de archivos para recrear estas escenografías pseudo efímeras cuyo “pedestal” lo conforma la misma caja de embalaje con la cual la obra ha viajado a la exposición. Encuentro que este detalle no deja de ser un simpático guiño a la propia historia de las obras expuestas y a su también memoria, aunque esta ya bastante corta.

Sin lugar a dudas, la reflexión que las obras provocan recae en la sensibilidad de entonces por proteger algo nuestro, esa imagen que nuestra memoria guarda en un recoveco de cómo ha sido la ciudad por la que hemos deambulado y vivido. Hoy en día con la cantidad de cambios a los que estamos sometidos, se hace más que nunca necesario recurrir a la protección de la memoria para proteger nuestro patrimonio. No olvidemos que nuestro presente se ha fraguado gracias a nuestro pasado, nos guste o no.

Por último y a modo de reflexión, me gustaría terminar con las palabras dichas por el propio artista el día de la inauguración sobre el decisivo papel que el creador contemporáneo todavía posee en temas de memoria colectiva: “No puedo olvidar que en las actuaciones citadas, los artistas de la época tuvieron un papel fundamental, en la decisión de que proteger y como hacerlo. El no olvidar dicha responsabilidad por parte del artista contemporáneo es una cuestión fundamental del proyecto”.

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