13
May
2013

Entrevista con Guillermo Solana, Director artístico del Museo Thyssen-Bornemisza

Muchos tuiteros nos sorprendimos en diciembre de 2012 cuando vimos que un conocido director de Museo, en concreto, del eje Prado-Recoletos o Triángulo de arte, se abría su cuenta en Twitter y sin más, pasaba a llevar una actividad muy intensa en la Red. Confieso desde el principio, dudaba de si él mismo gestionaba la cuenta, pero pasados unos días se hizo evidente lo real, y es que sí, él mismo la gestiona, con iniciativas hoy día como el curso #Thyssen140, primer curso de Historia del Arte en Twitter donde Guillermo nos habla de la Colección del Museo Thyssen (puedes consultar en el siguiente enlace el storify de lo que lleva de curso http://sfy.co/bIgO). No pude evitar hacerme miles de preguntas: ¿Se habrán dado, por fin, cuenta los museos de lo que significa ser 2.0? ¿Estamos asistiendo finalmente a su toma de conciencia y acercamiento de verdad al público?

Pues bien, estas inquietudes me han llevado a entrevistar no sólo a Guillermo Solana, sino también a Rufino Ferreras, responsable de Desarrollo Educativo y José María Goicoechea, su Director de Comunicación, ambos del madrileño Museo Thyssen-Bornemisza. En próximos post podréis ver el resultado de estas dos últimas y muy interesantes entrevistas. Aquí tenéis el resultado de la entrevista mantenida con Guillermo:

perfilsolana

Perfil en Twitter de @guillermosolana

Desde que en diciembre de 2012 creaste tu perfil en Twitter, tu número de seguidores ha crecido de manera muy significativa en muy poco tiempo. ¿Por qué decidiste abrirte una cuenta en esta red social? ¿Se debe a un interés personal? ¿Quizás como director de uno de los grandes museos españoles creíste necesaria una nueva relación con vuestro público?

GS: El museo había iniciado hace tiempo su actividad en las redes sociales, que fue haciéndose más presente cada día. Por otra parte, mis hijos adolescentes estaban en Twitter y hablaban de ello. Ignorar a la vez esas dos llamadas era imposible. Conectarlas entre sí era inevitable. De pronto, a mediados de diciembre del año pasado, sin premeditación alguna, sin pensarlo en absoluto, abrí una cuenta en Twitter.

Hace dos meses, en concreto el 6 de marzo, revolucionaste Twitter preguntando abiertamente sobre qué portada para la próxima exposición de Pissarro les gustaba más a tus seguidores. Tu tweet dio lugar a más de 100 comentarios. ¿Cómo lo recibiste? ¿Te sorprendió la acogida? Finalmente, ¿se tuvo en cuenta la opinión mayoritaria?

GS: En mi caso, como saben mis colaboradores, una cosa así es completamente espontánea. Yo no sé una palabra de técnicas de marketing, es como soy de carácter. Iba caminando por el Paseo del Prado con los dos cartones de las propuestas de la portada de nuestros diseñadores, me paré en un banco, coloqué allí los cartones y les hice una foto. He oido que nuestra directora de publicaciones (que es una profesional extraordinaria) sufrió un cierto shock cuando lo vio en Twitter. A veces tengo que disculparme en el museo por mis ‘twitterleaks’. En cuanto a la reacción, la verdad, no me sorprendió, me pareció y me parece lo más natural. Si alguien me sigue en Twitter no es para enterarse de qué voy a comer hoy, ¿no?, sino para participar más íntimamente en la vida del museo. Preguntas si al final tuve en cuenta la opinión mayoritaria: por supuesto que sí, en otro caso nunca hubiera planteado una encuesta. Para mí, lo que importa de una portada no es que me convenza a mí, ¡sino que convenza a los lectores potenciales del catálogo!

solanapissarro

La pregunta en cuestión realizada por Guillermo a los tuiteros

Tu twitter es un fiel reflejo de una mentalidad 2.0, es decir, donde lo importante es compartir con el usuario. De hecho, a diario te vemos charlando con naturalidad con bloggers y en general, tuiteros y tuiteras. ¿Echabas de menos tener un feedback directo con el visitante?

GS: Sí, desde luego. Para mí sería absurdo estar en Twitter simplemente para soltar nuestro rollo. No me interesa. Lo que necesito de Twitter es sentir que hay personas al otro lado interesadas en las mismas cosas en que yo estoy interesado. Trabajamos todo el día un poco a ciegas, imaginando cómo recibirá el público esto o aquello. Bueno, pues ahora nos han presentado al público en persona, individuo por individuo, con todas las consecuencias. ¿Cómo no aprovecharlo? Y quiero decir que lo único decepcionante a veces en Twitter es no tener, en vez de una docena de respuestas, un millar. Éso es a lo que aspiro: mil personas preguntando cada día sobre nuestros proyectos, preguntándome por qué aquello y por qué no esto otro. Si llega, espero encontrar el tiempo y la energía para estar a la altura…

Si pudieses formular una pregunta tuya para esta entrevista, ¿qué te preguntarías? ¡Con contestación, por supuesto!

GS: Podrías preguntarme si estar en Twitter tiene inconvenientes o peligros. Desde luego que los tiene. A veces te absorbe tanto que se vuelve obsesivo. A veces sientes que te preocupa demasiado el no ser malentendido. A veces te sientes demasiado vulnerable, como si tu intimidad estuviera amenazada. Pero estos riesgos pueden controlarse. Creo que merece la pena.

Como complemento a este entrevista, me pareció esencial que cualquier usuario de Twitter pudiese mandar su pregunta a Guillermo. Para ello, creé el hashtag #solanathyssen bajo el cual poder seguir la conversación. La acogida de la propuesta fue muy positiva, ¡llegando a registrarse más de 170 comentarios con 50 participantes! Podéis ver aquí la conversación generada los dos días (lunes 29 y martes 30 de abril) que duró la “acción”. ¡Muchas gracias a todos los que participasteis!

De entre todas las preguntas realizadas, me ha parecido muy actual y en relación al tema tratado la siguiente:

Pregunta formulada por @guiomardgp ¿Por qué hay tan pocos conservadores, técnicos o directores de museos en redes? En otro países hay más diálogo.

GS: Hasta hace seis meses, yo pensaba que Twitter era una tontería. Todos tenemos prejuicios, resistencias. O simplemente no nos sobra el tiempo… Pero pensad en lo que llevamos avanzado. Los grandes museos nacionales, como el Prado y el Reina, tienen cuentas muy activas, llevadas por profesionales, con muchos millares de seguidores. Hay museos más pequeños, como el Museo del Romanticismo, que usan las redes sociales con una imaginación y una energía increíbles. El Museo Thyssen-Bornemisza ha sido pionero en este terreno gracias a algunas personas clave de sus departamentos de Comunicación, Educación e Informática. Ellos (y también mi propia familia, desde mis hijos adolescentes hasta mi madre, que tuiteaba mucho antes que yo) me han abierto los ojos. Y ahora sólo siento haber comenzado tan tarde.

¡No os perdáis las próximas entrevistas con Rufino Ferreras y José María Goicoechea!

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Visión global sobre el alcance del hashtag #solanathyssen a través de Follow the hashtag

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3 Responses

  1. Los directores artísticos de grandes museos europeos de arte tienen una actitud muy similar a la de Guillermo Solana en la redes sociales. Es todo un logro y un adelanto para la comunicación cultural de este país. Se valora el esfuerzo de Guillermo Solana, totalmente comprometido con acercar el Museo y el arte a todos nosotros.

  2. Pingback : Entrevista con Rufino Ferreras, responsable de Desarrollo Educativo del Museo Thyssen-Bornemisza | My Art Diary

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